Arte y cultura · Naturaleza · Relatos · Viajes
Rosas blancas.
Por Concha Huerta de Soto ·

Llegamos a Madrid con tres horas de retraso tras una avería en la turbina y sobrevolar los restos de la tormenta Petra. No sé qué cansa más si las colas de seguridad, la dureza de los asientos o la incertidumbre de no saber cuándo llegaremos a nuestro destino. Estrenamos la Terminal 5 de Heathrow inundada de tiendas, sobria y blanca. Me gusta más el diseño de la T-4 de Barajas.
A las 11:30 nos dirigimos como autómatas a la sala 10 para recoger nuestras maletas. En la salida nos sorprende el mismo clima de Londres. Humedad y frío. El taxi recorre las calles de Madrid empapadas y desiertas. Falta hace que llueva en Madrid, pero el cansancio me niega sus ventajas. Además pensaba haber comprado la cena si hubiéramos llegado en hora. En casa la nevera está vacía.
Entro arrastrando la maleta. Al encender la luz me sorprende un ramo de rosas blancas. Sus capullos perfectos borran de un trazo mi cansancio. Busco entre sus tallos una tarjeta mientras me impregno del suave aroma de sus pétalos. It’s always a pleasure having you with us (es siempre un placer tenerte con nosotros). Sonrío. No se puede negar que los ingleses saben cómo levantar el ánimo.
Comentarios
Cargando comentarios…

