Concha Huerta de Soto

Arte y cultura · Lisboa · Literatura · Relatos

Barcas y leyendas

Por Concha Huerta de Soto ·

Sol y viento. Mar salpicado de espuma. Bahía de Cascáis. Un barco se acerca. En cubierta, los hombres clasifican capturas y ofrecen los restos a las gaviotas. El cielo se cubre de aleteos y gritos. Descuelgan su botín de nasas en una barca atada a la proa. Dos de ellos emprenden el camino al puerto a golpe de brazadas.

Paseo por la explanada de los Pescadores con un libro en la mano. Escojo un banco de piedra caldeada y me sumerjo en historias de viajes, familia y barcos de la mano de Kirmen Uribe. Bilbao-New York -Bilbao. Un vuelo trasatlántico. Una muchacha en una romería capturada por Aurelio Arteta en 1917. Secretos mezclados con leyendas vascas. Otras generaciones, otras lenguas, preguntas sin respuestas. 

Los peces y los árboles se parecen. Se parecen en los anillos. Si hiciéramos un corte horizontal a un árbol veríamos sus anillos en el tronco. Un anillo por cada año transcurrido, así es como se sabe la edad del árbol. (Kirmen Uribe. Bilbao-New York-Bilbao)

Un hombre se ovilla sobre la quilla de una barca encastrada en la calzada. El pecho sobre las rodillas. El cuerpo cubierto por una camisa a cuadros negros. De cuando en cuando levanta la cabeza y murmura palabras que se pierden en el ondular de cascos y remos con los ojos encharcados en las aguas tranquilas del puerto.

Foto: C. Huerta

Los peces nunca dejan de crecer y por eso tienen anillos en las escamas. El anillo en las escamas lo crea el invierno. El hambre deja una marca oscura.  No se ve a primera vista pero está ahí. Como si fuera una herida que no ha cerrado bien. Lo que para los peces es el invierno, para las personas es la pérdida. Cada pérdida es un anillo oscuro en nuestro interior. 

Un pescador inspecciona la quilla de una barca sobre el espigón.  La mano izquierda envuelta en una tela raída, la piel marcada por una orografía de penurias. Una mata blanca se retuerce bajo la boina de lana. Un extranjero alto y pálido se acerca con una caja y un lienzo. El viejo desaparece tras la grúa que el municipio de Cascáis regaló al gremio hace diez años.

A Miguel le gustaba pintar. Una vez prometió a mi padre que le regalaría un cuadro donde se reflejara el episodio en el que los soldados británicos apresaron el Toki-Argia (Dos amigos) y arrestaron a mi padre en el puerto de Stornoway. “Aquella sí que fue una buena captura”, le recordó Miguel a mi padre cuando le dio el cuadro.  

Foto: C Huerta

Frente al paredón un par de manos curtidas limpian redes y sujetan centenares de anzuelos en el marco de un bidón de madera, cofre de redes en tierra. Luego lo coloca al resguardo de una pared ventilada. Cuerdas, anzuelos, nasas, anillas, remos abandonados en las cubiertas. Un universo de formas y colores marinos. Imágenes de otro siglo.

-En un principio la idea era escribir sobre el barco de mi abuelo. Y de paso escribir sobre una forma de vida que se está perdiendo. Una forma de vida unida al mar. Además, el nombre del barco es muy sugerente, Dos Amigos. Siempre he querido saber por qué le puso el abuelo ese nombre al barco.

Me levanto entumecida y me dirijo hacia la lonja. En la puerta de la Policía Marítima me cruzo con hombre de uniforme azul. Alto, moreno, robusto. El sol enciende unas letras bordadas en su pecho, P. Huerta. Dudo unos instantes y vuelvo sobre mis pasos. Le pregunto por ese apellido, mi apellido. Al parecer su abuelo se cobijó en estas tierras durante la Guerra. Podríamos ser primos. El destino termina siempre hilvanando anhelos y sueños.

Bilbao-New York-Bilbao. Kirmen Uribe. Premio Nacional de Narrativa 2009. Ed: Seix Barral.  Traducción: Ana Arregi. Barcelona, 2010. 207 págs.

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