Arte y cultura · Fotografía · Lisboa · Naturaleza
Arenas de Guincho
Por Concha Huerta de Soto ·

Aguas de Guincho. Corrientes tornasoladas, arcoíris traslucido. El viento serpentea entre las dunas con silbidos zigzagueantes. La mañana bendice a la última costa europea mientras el sol se despereza. Revuelo de gaviotas, danzas suspendidas en torbellinos. La arena se enciende en cada hueco de nubes que envuelven la sierra de Sintra. El océano profundo y turquesa se abre en ramilletes blancos, paraíso de los amantes que se acercan cada mañana con sus tablas. Las mismas tablas que surcan las corrientes del paraíso.
A sotavento fortines y estacas anhelan huéspedes. Dos jóvenes recorren la orilla recuperando medusas y conchas marinas. Sus pasos se deshacen en caricias de aguas claras. El viento omnipresente entrelaza toldos y velas encendiendo mis recuerdos. Atardeceres de agosto. Pieles bendecidas por sales marinas. Saltos y carreras de quienes se aventuraron en el Atlántico. Sueños, lecturas, secretos. Las voces con las que compartí las arenas blanquísimas de Guincho. Un regalo de la naturaleza que cada verano restaura mi alma.
Playa de Guincho. Cortavientos. Fotos: C. Huerta
Playa de Guincho. Cascais. Portugal.
Comentarios
Cargando comentarios…



