Concha Huerta de Soto

Arte y cultura · Arquitectura · Arte · Lisboa

Paula y Victor

Por Concha Huerta de Soto ·

El sol de septiembre acaricia eucaliptus y sauces y enciende las pirámides de tierra que ensalzan desde hace un año el cielo de Cascáis. Parejas apresuradas, chaquetas y vestidos vaporosos, desaparecen en la entrada imaginada por Souto de Moura para albergar las historias prendidas en lienzos de Paula Rego.

Casa das Historias. Paula Rego

En el interior sonrisas y saludos. La colonia inglesa, flashes y cámaras, personajes del mundo de la cultura y ministros. Me cuelo entre dos grupos y recorro la exposición que la Casa das Historias dedica a Victor Willing, el marido de Paula Rego. Homenaje póstumo a un artista poco conocido en esta tierra en la que compartió hogar y estudio con la mas internacional artista portuguesa.

1952. Paula ingresa en la Slade School en Londres y descubre a un personaje carismático y vanguardista al que unirá su destino. Dos artistas, dos raíces, Lisboa y Alejandría, dos culturas, lusa y británica, dos hogares, Ericeira y Londres. El tiempo consagrará la obra de Rego en el Olimpo de los artistas portugueses y confinará los pinceles y las letras de Willing en un cuerpo devastado por la enfermedad, al cuidado de Lila, omnipresente modelo de la artista.

Victor Willing. Autorretrato. 1957.

En una sala descubro sus  retratos de otras mujeres, homenaje a Matisse y Picasso, dos de los artistas favoritos de VictorWilling. Quizá de ellos aprehendiera las masas de color en las que ubica cuerpos y figuras suspendidas en el tiempo, el sello de su obra. Los ocres de sus mujeres, los azules de los autorretratos, quizá el color más británico.

En otra los grandes formatos de los setenta, su época más fértil, con obras dominadas por objetos cotidianos y espacios, escaleras y barcos, que contrastan con la abrumadora expresividad de los cuentos tradicionales de Paula Rego que se exhiben aparte, una selección de telas y muñecos que recorre el trabajo de la artista en aquella década.

Me tropiezo con la figura menuda de Paula Rego entre una corte de almas ansiosas de palabras. Un cuerpo frágil envuelto en un estampado de flores grandes que cubre el tiempo y los recuerdos. El pelo revuelto, la mirada enmarcada en negro, los ojos de niña perdidos en fantasías y anhelos. Una mirada teñida de melancolía que Victor Willing capturó para la posteridad en tinta china.

Victor Willing. Retrato de Paula Rego. 1958

Victor Willing: Uma retrospectiva. Hasta el 2 de enero de 2011. Paula Rego Anos 70. Contos populares e outras historias. Hasta el 16 de enero de 2011. Casa das Historias Paula Rego. Av. Da República, 300. 2750-475 Cascais.

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