Concha Huerta de Soto

Arte y cultura · Arte · Madrid · Relatos

Muñecas

Por Concha Huerta de Soto ·

–  Qué vestido tan bonito, con encaje, vuelo y lunares, ¿verdad Anita?    

–  Es de princesa.

–  Para ya de dar saltos. Estira la espalda, levanta la cabeza y junta los pies.

–  Tengo calor.

–  Acércate  más a  la ventana. Perfecto. La luz en los ojos. A ver una sonrisa.

–  Quiero un polo de fresa. 

–  Te lo compro después de misa. ¿Y ese lazo tan elegante?

–  Es una nube.

–  Pero ¿qué dices? Si es un lazo azul celeste como las paredes del cuarto de la abuela.

–  Es una nube que aprieta.

–  No lo toques que vas a despeinarte. Con lo que me ha costado rizarte las puntas. Enséñame una sonrisa de princesa.

–  No soy una princesa.

–  Anita, quiero una sonrisa grande y risueña. Una sonrisa especial para mamá.

–  Espera.

–  ¿A dónde vas? Vuelve aquí inmediatamente. Qué desastre, tendré que repetir los ajustes.

–  Mira mi muñeca.

–  Deja la muñeca que te va a manchar el vestido. Sé buena y mira a la cámara. Hazlo por mamá.  

–  No. Quiero a Mari Crismas.

–  Mari está vieja y cansada. Será mejor que te espere en la camita.

–  Me la trajo mi papá de América.

–  Si hija, si, de América… Yo solo quiero una foto de mi muñequita blanca para cuando crezcas, te cases y te vayas lejos.

–  ¡Que no quiero fotos!

–  Estate quieta de una vez, por Dios y todos los santos.

–  Dios está con mi papá en la casa de las misas.

–  ¡Las cinco y media! Coge la maldita muñeca y el paraguas que llegamos tarde a la iglesia.

 Dayanita Singh. Go away closer. 2.007

Dayanita Singh. Fotografía. Fundación Mafre. Hasta el 2 de mayo de 2.010

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