Arte y cultura · Gastronomía · Madrid
La Maruca de Velázquez
Por Concha Huerta de Soto ·
Una sorpresa. Mi amiga Ruth me llama para decirme que ha venido a Madrid para la final del Open. Qué alegría reencontrar amigos que hace tiempo que no vemos. Quedamos a las 12. Abrazos, sonrisas y compras. Unas pulseras de ganchillo que atraparon nuestra mirada en un escaparate de El Jardín de Serrano y un vestido fresquito más adecuado al verano que disfrutamos en la capital estos días.
Tras las compras nos acercamos a La Maruca en Velázquez a tomar unas tapas. Aunque acostumbra a estar lleno, como llegamos pronto encontramos una mesa en un salon cerca de la chimenea. Al poco desfilan por la mesa croquetas caseras, crujientes y tiernas, ensaladilla rusa sabrosa y suelta, anchoas con pimientos, un clásico, rabas (calamares) en rebozado crujiente y huevos rotos con patatas y setas, muy cremosos.
El banquete sorprende a mis amigas que no conocían la cocina cántabra. A mí me entusiasman las alcachofas fritas a baja temperatura y luego pasadas por plancha, que sencillamente se deshacen en la boca. Los camareros y el maître solícitos, hasta nos recomendaron un restaurante típico castellano para la cena después del Masters.
Nos ponemos al día, hace dos meses que no nos vemos, en un marco elegante y moderno degustando bocados de ensueño. No me extraña que La Maruca este siempre lleno. Una dirección indispensable en el corazón del Barrio de Salamanca.
Alcachofas a la plancha y punto. Fotos: C. Huerta
La Maruca. c/ Velázquez 54. 20001 Madrid. Telf. 917814969
Comentarios
Cargando comentarios…


