Concha Huerta de Soto

Arte y cultura · Arte · Madrid · Perfiles

Chagall, camino de poesía

Por Concha Huerta de Soto ·

Llego al Thyssen con el cabello revuelto y la nariz azulada. Un viento de la estepa cargado de chubascos azota Madrid esta primavera. En el interior encuentro telas de colores intensos y figuras que sobrevuelan tejados o danzan al son de aves y bestias. El universo particular de Marc Chagall, el poeta del color y los sueños.

Calles cubiertas de nieve, chimeneas humeantes, violinistas y vendedores ambulantes. Y al fondo, las cúpulas de Vitensk, el hogar de la infancia. El poeta sueña  sobre la hierba fresca. Los recién casados observan el futuro a través de la ventana. Telas cargadas de verdes primarios, carmines apasionados y azules orientales. Telas cargadas de magia.

Chagall viaja a París y se pone en contacto con las vanguardias y más tarde con el expresionismo aunque siempre permanecerá fiel a sus propios sueños y pesadillas. La pasión por Bella, su eterna compañera. Los colores de su patria, la familia, los ritos, las Sagradas Escrituras. La guerra. El horror ante la barbarie, las lamentaciones, el exilio en América.

El trazo se vuelve cada vez más intenso y su espíritu creador avivará vidrieras, cúpulas y cerámicas con ojos de niño. Un niño poeta que trabajó incansable durante ocho décadas y nos legó una obra apasionada y única.

Sobrevolando Vitebsk.

La ventana en la lle de Brehat. 1924

La casa azul. 1920

Jesuralén. 1932-1937

El circo rojo. 1956-1960

Marc Chagall. París, años veinte.

Chagall. Museo Thyssen-Bornemisza y Fundación Caja Madrid. Madrid. Hasta el 20 de mayo de 2012.

Comentarios

Cargando comentarios…

Deja un comentario

Los comentarios se publican después de ser aprobados.

Artículos relacionados