Concha Huerta de Soto

Arte y cultura · Literatura · Perfiles · Relatos

Canciones de Thúy

Por Concha Huerta de Soto ·

A menudo se olvida la existencia de todas esas mujeres que llevaron sobre sus espaldas el Vietnam mientras sus maridos o sus hijos llevaban sobre la suya las armas. Se las olvida porque, bajo su sombrero cónico, no miraban al cielo. Sólo esperaban que el sol cayera sobre ellas para poder desvanecerse más que dormirse.

-¿Qué estás leyendo?

–Ru, la opera prima de Kim Thúy, una vietnamita que vive en Montreal.

-¿Ru?

– Arroyuelo en francés y canción de cuna en vietnamita.

-¿Y de qué va?

-De recuerdos de la vida en Vietnam y el exilio tras la guerra, de olores y sueños, de madres e hijas, de niños y ancianos, de palacios y campos de refugiados. De calor y humedad de Saigón y de la nieve y el sueño americano en Canadá.

Mi madre se enojaba a menudo al verme tan poca cosa. Me decía que debía salir de la sombra, trabajar más mis relieves para que la luz pudiera reflejarse en ellos. Cada vez que mi madre intentaba sacarme de la sombra, de mi sombra, yo me ahogaba en llanto hasta agotarme, hasta que ella me abandonaba en el asiento trasero del coche adormecida en el calor tórrido de Saigón.

-¿Una biografía?

– Una serie de relatos encadenados. El estilo de Kim Thuy es intermitente. Pequeñas pinceladas que dibujan personajes y paisajes. La escritura fluye de una frase a otra entre silencios cargados de presencias. Alegrías, barbarie, injusticia, compasión, generosidad, afán de superación. Todo cabe en estas páginas, todo menos las perífrasis y las palabras superfluas. Una pequeña joya que me ha sorprendido.

Yo nunca he tenido más preguntas que las del momento en que puedo morir. Hubiera debido elegir ese momento antes de que llegaran mis hijos, pues luego perdí la opción de morir. El agrio olorcillo de su pelo cocido al sol, el olor del sudor en su espalda, por la noche, al despertar de una pesadilla… me obligaron y me obligan a vivir… Mis hijos me dieron el poder exclusivo de soplar en una herida para hacer desaparecer el dolor, de comprender palabras no pronunciadas, de poseer la verdad universal, de ser un hada. Un hada prendada de sus olores. ( Kim Thúy. Ru)

Ru. Kim Thúy. Traducción: Manuel Serrat Crespo. Alfaguara. 2010. 145 págs. Premio RTL-Lire 2010

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